
En un rincón olvidado del multiverso, donde la esperanza es un eco distante y la luz se desvanece en la penumbra, surge una obra magistral que nos sumerge en un abismo profundo e insondable. «Void» de Ovlepeer, nombre artístico de Ricardo López Rojas. El tebeo que desafía los límites de la creatividad y la oscuridad, nos presenta un mundo donde la desesperanza se erige como una fuerza primordial, dejando a su paso un rastro de amargura y desolación.
La narrativa de «Void» nos arrastra a un universo decadente, donde cada ser vivo es presa de la cruel realidad que lo envuelve. Aquí, la plaga, con un conocimiento absoluto de la creación, se erige como una entidad destructiva que busca aniquilar todo lo que existe. Pero su método va más allá de la simple destrucción; la plaga recluta a aquellos cuyas almas simpatizan con su causa, convirtiéndolos en instrumentos de su propia ruina. La figura central de este tétrico relato es Agoth, personificación misma de la desesperanza. Este ser oscuro y enigmático se convierte en el espejo de los habitantes de este cementerio palpitante al que llamamos vida. A través de la pluma maestra de Ovlepper, el ilustrador detrás de esta obra, Void cobra vida de una manera que desafía los límites de la imaginación. Cada trazo, cada sombra, captura la esencia misma de la desolación, sumergiendo al lector en un abismo visual que refleja la magnitud de la desesperanza que emana de cada página. La oscura ambientación contribuye a la creación de un mundo que parece haber perdido toda esperanza. Los paisajes decadentes y los personajes siniestros son testigos mudos de un pasado olvidado, mientras que el cielo, perpetuamente nublado, proyecta una sombra que se extiende sobre cada rincón de este universo desolado. Los detalles meticulosos y la atmósfera sombría transmiten una sensación palpable de desesperación que impregna cada viñeta. La trama se desenvuelve con maestría, tejiendo una red de intriga y misterio que atrapa al lector desde la primera página. A medida que seguimos los pasos de los personajes que luchan por sobrevivir en este mundo condenado, nos enfrentamos a dilemas éticos y cuestionamientos existenciales. La dualidad entre la resistencia y la plaga sirve como el catalizador de una narrativa que explora los rincones más oscuros de la psique humana. Los personajes son más que simples peones en un juego cósmico de desesperanza: cada uno lleva consigo una carga emocional y un pasado marcado por la tragedia. Sus interacciones y desarrollos personales añaden capas de complejidad a la historia, haciendo que el lector se conecte emocionalmente con sus luchas y triunfos, incluso en medio de la desolación que los rodea.

Se rinde homenaje al maestro del horror cósmico, H.P. Lovecraft, con una abundancia de elementos que evocan su inconfundible estética. La presencia de tentáculos, esa imagen icónica que remite a las criaturas de los Mitos de Cthulhu, se entrelaza habilidosamente en la narrativa, sirviendo como un recordatorio constante de la vastedad desconocida y las fuerzas incomprensibles que acechan en las sombras. Este tributo a Lovecraft no es solo estético; se convierte en una fuerza motriz detrás de la narrativa, invitando al lector a explorar los límites de la cordura mientras se aventura en los reinos de lo desconocido. La historia sigue a los personajes a través de tierras desconocidas y peligros insondables, cada paso resonando con la promesa de descubrimientos impactantes y desafíos formidables. La amalgama de influencias se refleja no solo en la estética visual, sino también en la trama, creando una experiencia que se siente como un viaje familiar pero extraordinariamente único.
La ilustración de Ovlepper es la columna vertebral que sostiene la fantasía épica de «Void». Cada viñeta es un impacto que va más allá de la simple representación visual; es una ventana a un mundo donde los límites de la imaginación se desdibujan. La habilidad del ilustrador para capturar la esencia de las influencias mencionadas, desde las formas retorcidas de los demonios hasta los horrores lovecraftianos, es evidente en cada línea y sombra. La habilidad del ilustrador para transmitir emociones a través de cada trazo es evidente, sumergiendo al lector en un viaje gráfico que trasciende las palabras.

Esta rara avis de nacionalidad chilena es una sorpresa para lo que se publica últimamente. La edición que tenemos entre manos pertenece a Lucifer Ediciones, que incluye “Void” 1 y 2 . Es un formato de rustica con solapas de 141 paginas en blanco y negro. Incluyendo al final del tomo tres ilustraciones a color de parte de los personajes de la saga. En el clímax de este tebeo, la narrativa alcanza su punto álgido en un torbellino de emociones y horrores indescriptibles. Ovlepper lleva al lector por un viaje infernal a través de las páginas finales, donde la línea entre la realidad y la pesadilla se desdibuja. Es en este apoteósico desenlace que la estética del gore se manifiesta con una ferocidad impactante. Cada viñeta se convierte en un lienzo de visceralidad, donde la sangre se mezcla con las sombras, creando imágenes que impactan y repelen al mismo tiempo. Los horrores que salen de las profundidades de «Void» se materializan en formas grotescas y detalles explícitos, desafiando la sensibilidad del lector de manera cruda y visceral. Los tentáculos, antes sugestivos de lo desconocido, se transforman en instrumentos de violencia gráfica, añadiendo intensidad al clímax.
