“En los albores de los tiempos, los espíritus de la naturaleza, llamados Kamis, cansados de la arrogancia de los seres humanos, deslumbraban el mundo con su luz gracias ala creación del Kamigakuski, un velo mágico que los escondía de la mirada contaminada de los hombres. De ese momento en adelante, los espíritus y los hombres no volvieron a contemplarse los unos a los otros y vivieron como si formaran parte de mundos separados. Un día, los Noggos aparecieron súbitamente. Nadie supo de la razón de su existencia, pero su nociva oscuridad comenzó a infectar el mundo de los Kamis. Por esa razón, el árbol sagrado conocido como Munemori creó defensores blancos, los únicos capaces de luchar contra el terrible azote de los Noggos. Desde tiempo inmemorial, estos defensores han vivido en armonía en los bosques divididos en dos castas: las nobles cuidadoras conocidas como Onbas y los orgullosos guerreros llamados Senshis. Y el nombre de su linaje, temido y respetado por todos los Kamis es…IZUNA”

Desde el principio de los tiempos, los lobos de Izuna han desempeñado un papel crucial como protectores del Árbol Sagrado, erigiéndose como los guardianes de una frontera invisible entre el mundo de los hombres y el de los espíritus. Su misión primordial es resistir a los demonios Noggos, manteniendo un equilibrio delicado pero esencial para la supervivencia de ambos mundos. Así nace una trama que se desenvuelve en torno a este antiguo conflicto y toma un giro intrigante con la misteriosa aparición de una joven dentro de la manada de lobos. Este evento inesperado amenaza con perturbar el equilibrio previamente establecido y desencadena una serie de eventos que llevarán a los personajes y al lector a explorar los rincones más oscuros y fascinantes de este universo mágico. Esto nos esperá en la obra de Saverio Tenuta, Bruno Letizia y Carita Lupattell: “Izunas: Las Plagas Escarlatas”. Donde nos llevaran por esos mundos y, a medida que la historia se desarrolla, la historia se complicará con giros inesperados y revelaciones sorprendentes que mantienen a los lectores en vilo. La mezcla de elementos místicos, mitológicos y fantásticos en este cómic crea un ambiente único que se siente fresco y original. Además, la construcción del mundo es tan sólida que invita a la reflexión sobre los temas presentados, brindando una experiencia que va más allá de la simple lectura.
Pero definamos primeramente el termino Izuna, que es lo que utiliza Tenuta para desarrollar su guion y su storyboard. «Izuna» es una palabra que tiene sus raíces en la mitología japonesa, y se asocia comúnmente con los «kitsune«, que son zorros mágicos o sobrenaturales. Estos seres mitológicos han desempeñado un papel significativo en la cultura japonesa y han sido objeto de numerosas historias, leyendas y obras de arte a lo largo de los siglos. La figura del «izuna» ha evolucionado a lo largo del tiempo, adquiriendo diferentes interpretaciones y connotaciones en diversas épocas y contextos culturales. En la mitología japonesa, los kitsune son espíritus zorros que poseen inteligencia y habilidades mágicas. Se cree que estos seres pueden cambiar de forma, generalmente adoptando la forma de una mujer joven. Dentro de la categoría de kitsune, se encuentra la variante específica conocida como «izuna». Aunque la línea que separa a los «zorros» de los «lobos» no siempre está claramente definida, los izuna a menudo se consideran una subcategoría de los zorros mágicos. La figura del izuna ha sido objeto de interpretaciones diversas a lo largo de los siglos, y su presencia en la mitología japonesa ha dejado una marca en la cultura y el folclore del país nipón.

Su capacidad para cambiar de forma y su asociación con el fuego pueden interpretarse como metáforas de la naturaleza cambiante e impredecible de la vida. Además, la dualidad de los kitsune e izuna, que pueden ser tanto benévolos como juguetones, refleja la complejidad de la condición humana y la naturaleza ambivalente de las fuerzas sobrenaturales y el entorno. Otro de los conceptos que aparecen en el relato son los Yamabuchi. Son considerados unos luchadores que practican el shugendō, una práctica mística-espiritual, que se puede definir como: el camino al poder espiritual a través de la disciplina. Eso lo utiliza Tenuta para enfrentar dos conceptos entre la libertad de los Izunas y la disciplina marcial de los Yamabuchi, todo mezclado con espíritus malévolos . El guionista Bruno Letizia utiliza esos términos que escribe Tenuta con maestría, llevando al lector a través de las páginas con un equilibrio entre la acción, el misterio y la exploración de los personajes. La introducción de la joven en la manada de Lobos agrega un elemento de intriga que sirve como catalizador para el desarrollo de la trama. A medida que se revelan los motivos y la identidad de esta misteriosa figura, se despliegan capas de complejidad que enriquecen la historia y mantienen el interés del lector.
Carita Lupattelli contribuye con sus ilustraciones y su forma de aplicar el color a la atmósfera general de este tebeo: cada lobo, demonio y personaje humano está meticulosamente dibujado, capturando no solo sus apariencias físicas, sino también sus personalidades y emociones. El conflicto central entre los lobos y los demonios se presenta de manera impactante, con secuencias de acción dinámicas que resaltan la destreza de Lupatteli. La tensión palpable entre las dos facciones crea momentos épicos que elevan la narrativa a nuevas alturas, dejando a los lectores ansiosos por descubrir el desenlace de esta batalla ancestral.

La edición original francesa esta publicada bajo el sello editorial Les Humanoïdes Associés en un total de cuatro volúmenes. Tengu Ediciones nos la ofrece en castellano recopilada en un único volumen de formato de cartoné compuesta por 192 páginas a todo color. Cabe mencionar que es un formato europeo con lomo curvo con lo que su lectura es mucho más fácil al permitir la apertura del tomo en un ángulo bastante amplio. De esas manera podemos disfrutar de las ilustraciones que plagan este tebeo. Mientras cerramos las páginas de este tebeo, nos despedimos no solo de una historia, sino también de un creador que ha dejado una marca en la industria del cómic. El reciente fallecimiento de Saverio Tenuta nos deja con un sentido de pérdida, pero también con un profundo agradecimiento por las historias inolvidables que nos ha regalado a lo largo de los años. En este adiós a «Izunas» y a su visionario creador, rendimos homenaje a un maestro del cómic cuyo legado vivirá en cada viñeta, en cada línea trazada con maestría, y en el corazón de todos aquellos que han sido tocados por su obra. Que su espíritu creativo y su influencia perduren, inspirando a nuevos creadores a explorar los límites de la imaginación y a contar historias que resuenen con la misma intensidad que las que él nos regaló.
