
Una constante de este siglo XXI occidental es la fuerza centrifuga con la que las grandes urbes van expulsando a la población, normalmente joven, hacia los suburbios exteriores. Movidos por la especulación, los barrios urbanos van despojándose de sus gentes humildes a fuerza de especulación inmobiliaria y turística. Muchos de los centros urbanos de las ciudades más célebres de occidente ya se pueden catalogar de “parques temáticos” para guiris y ciudadanos de alto poder adquisitivo. Y esos barrios, que antaño poseyeron solera, quedan como especies en peligro de extinción.
Algo de esto nos lo encontramos en “Utwon”, el debut en viñetas Caroline Breault, alias CAB, que ha editado La Cúpula este año. Un tebeo que trata esta problemática, pero ahonda en más cuestiones. Utown es el barrio donde se desarrolla su relato. Un entorno urbano decadente pero vivo. Que sigue siendo atrayente para mucha gente, forzando los precios a la alza, cosa tradicional en los barrios de moda. También el de las mejoras urbanísticas para darle mayor brillo a sus calles. Como pueda ser la demolición de edición antiguos, como el que vive el protagonista de la historia: Sam. Un chaval de 24 años con vocación artística que aun no ha encontrado su rumbo y se mantiene con trabajos puramente alimenticios.

El resto del vecinos del edificio condenado conforma una fauna urbana tan variopinta como verosímil: desde un punk que estudió literatura a una trabajadora social, pasando por una mujer madura que cuida el huerto próximo. Todos diferentes, pero unidos por ese vinculo de pertenencia que es la vecindad y que los hace una comunidad. Algo que CAB se encarga de transmitir muy bien en el cómic.
De repente Edwin, un adolescente perdido hará acto de presencia y será acogido por Sam en su estudio. Ahí se desarrollará una curiosa relación fraternal mientras la amenaza de desahucio va llegando, siendo el momento de la comunicación el punto de no retorno para Sam, que ve como su mundo cercano va a cambiar.

Todo esto CAB nos lo sirve de forma acertadamente cercana, a través de diálogos frescos y un solvente desarrollo de la trama, permitiendo así que este “slice of life” pegado a lo real vaya creciendo conforme se avanza su lectura. Todo pegado a comportamientos y caracterizaciones humanas, imperfectas pero a pie de calle. Hecho que queda fortalecido por el trazo cargado de expresividad que imprime CAB a sus personajes. Con un acertado ritmo con el que va desarrollando la trama de forma orgánicamente natural. En esa conjunción de factores y elementos reside lo que eleva este relato. Tanto que no se puede abandonar su lectura hasta que no se acaba.
Editado originalmente en Canadá por Front Rapid el pasado 2022, ha sido La Cúpula quien ha hecho gala de olfato para traernos esta obra en castellano en una edición rústica con solapas, donde aguardan las 228 páginas que componen esta fábula urbana sobre este tiempo que vivimos. Ese en el que los barrios van despojándose de su esencia.
