
“Hitman” es una serie de cómics creada por el escritor Garth Ennis y el dibujante John McCrea, publicada por DC Comics bajo el sello Vertigo entre 1996 y 2001. A lo largo de sus 60 números con varias miniseries y especiales, esta aclamada serie sigue las aventuras de Tommy Monaghan, un asesino a sueldo en el barrio irlandés de Gotham City.
La premisa de esta historia es única y refrescante en el género de superhéroes, ya que se centra en un personaje que no tiene habilidades sobrehumanas ni una moral tradicionalmente heroica. Tommy Monaghan, conocido como Hitman, es un asesino a sueldo que consigue poderes sobre humanos, como la telepatía y visión de rayos X. Tras un encuentro fortuito con un espeluznante alienígena y se convirtió en el mejor asesino especializado en metahumanos. Esta habilidad se desarrolla a lo largo de la serie y le permite anticipar los movimientos de sus objetivos, lo que lo convierte en un asesino mortal y eficiente. Lo que hace que Hitman destaque es la excelente caracterización de los personajes y el enfoque realista y a menudo humorístico que Ennis y McCrea le dan a la historia. Tommy Monaghan es un antihéroe carismático y complejo, con una moralidad ambigua. A pesar de su profesión y su comportamiento cínico, es un personaje con el que los lectores pueden empatizar y al que siguen interesados en sus peripecias.

Desde el primer número, Ennis establece el tono oscuro y violento de la serie, pero también incorpora un humor negro y un ingenio punzante que se convierten en una parte integral de la narrativa. Las viñetas están llenas de diálogos ingeniosos y momentos hilarantes, incluso en las situaciones más peligrosas. Esto crea un equilibrio interesante entre la acción trepidante y la comedia, que se convierte en una de las señas de identidad de Hitman. Ennis y McCrea nos presentan un elenco de personajes secundarios muy locos (en el buen sentido de la palabra) que enriquecen la trama y le dan un ambiente particularmente peculiar. Desde su compañero y mejor amigo Natt «the Hat» Walls el socio de Tommy. Al crecer en Detroit, se unió a los marines para alejarse de las pandillas. Allí conoció y se hizo amigo de Tommy. Fueron juntos a la Guerra del Golfo y, sin darse cuenta, mataron a algunos soldados británicos del SAS una noche en un incidente de «fuego amigo» que nunca informaron. Después de la guerra, trató de volver a su pandilla, pero un policía le salvó la vida y la pandilla sospechó de traición. Natt huyó y se instaló en Gotham con Tommy. Natt le prometió a su madre moribunda que ya no maldeciría, ya que «el aire solía volverse azul a su alrededor». Comienza a maldecir nuevamente en el número 23, debido a la situación actual. Igual que tenemos el entrañable equipo de superhéroes extravagantes conocidos como Sección 8, cada personaje tiene sus propias motivaciones y personalidades distintivas. Esto brinda una variedad de dinámicas interesantes y divertidas a medida que la historia avanza. Uno de los aspectos más destacados de Hitman es la forma en que Ennis y McCrea exploran los temas más profundos de la vida y la moralidad a través de sus personajes. Tommy Monaghan es un hombre atrapado en un mundo de violencia y muerte, y su lucha por encontrar un sentido y un propósito en su vida es un tema recurrente a lo largo de la serie. A medida que se enfrenta a situaciones cada vez más peligrosas y moralmente complicadas, el lector se sumerge en las reflexiones existenciales del personaje y se cuestiona los límites de la moralidad en un mundo lleno de ambigüedad. Además de explorar temas más serios, Ennis y McCrea también aprovechan la oportunidad para homenajear y parodiar el género de superhéroes en su conjunto. A lo largo de la serie, hay numerosos cameos y referencias a otros personajes famosos de DC Comics, lo que conecta a Hitman con el universo más amplio de superhéroes. Estos momentos son un deleite para los lectores que están familiarizados con el mundo de los cómics y añaden capas adicionales de profundidad y diversión a la historia.
Garth Ennis alcanzó verdadero renombre gracias al éxito de «Predicador«, su obra magna para la línea Vertigo que empezó a publicar en 1995 junto a su compañero y dibujante Steve Dillon con quién ya había trabajo en su etapa en Hellblazer, el que había sido su primer encargo en el cómic estadounidense después de sus inicios en la industria británica en series como «Strontium Dogs» o «Judge Dredd«. Mientras finalizaba su colaboración a cargo de las aventuras de ese maldito bastardo llamado John Constantine, el popular guionista irlandés trabajaría entre 1993 y 1995 en la serie del demonio Etrigan, conocida simplemente como “The Demon”, sustituyendo a Alan Grant y uniendo esfuerzos con su compatriota John McCrea para ofrecernos su propia interpretación del carismático personaje de DC Comics creado en 1972 por Jack Kirby. Sería precisamente en “The Demon Annual 2” donde aparecería por primera vez Tommy Monaghan.

John McCrea, el artista detrás del dibujo de Hitman, tiene un estilo distintivo y una habilidad para capturar la esencia de los personajes y la atmósfera única de la serie. Su arte contribuye en gran medida al tono oscuro, violento y humorístico de la historia, agregando una capa visual que complementa perfectamente el guion de Garth Ennis. McCrea utiliza trazos gruesos y expresivos en su estilo de dibujo, lo que le da a los personajes y escenarios un aspecto audaz y dinámico. Su técnica de dibujo muchas veces emborronada y su atención a los detalles de ciertos personajes permiten que cada viñeta cobre vida y transmita emociones vívidas.
En cuanto a los personajes, McCrea logra capturar la personalidad única de cada uno de ellos a través de su arte. Tommy Monaghan, el protagonista principal, es representado con una apariencia desaliñada y un rostro curtido que refleja su vida llena de peligro y violencia. Los rasgos faciales de Tommy están llenos de expresividad, permitiendo que los lectores se conecten con tío peculiar, casi como un colega del barrio. McCrea también se destaca en la representación de los villanos y enemigos de Tommy. Los supervillanos de Gotham City son retratados con una estética intimidante y exagerada, destacando su maldad y poder. Los detalles de sus trajes y características faciales capturan la esencia de estos personajes icónicos, como el Joker o las bandas de mafiosos y criminales que se enfrentan con él. La narrativa visual de McCrea es efectiva y fluida. Su habilidad para contar historias a través de imágenes es evidente en cada viñeta y secuencia. La acción se representa de manera impactante y emocionante, y las escenas de combate están llenas de energía y dinamismo.

El uso del color en toda la obra está realizada por Glen Murakami y Carla Feeny. Los tonos oscuros y sombríos predominan en la serie, reflejando la atmósfera lúgubre de Gotham City. Los momentos de violencia y acción están realzados por un uso inteligente de sombras y contrastes, creando una sensación de tensión y movimiento.
Esta obra fue editada en España por Norma Editorial en rustica con los primeros números de la serie llamada “Hitman: Furia en Arkham”, compuesta por 4 números. Y otra publicación llamada “Uno de los Nuestros”, compuesta por 3 números. Esta serie quedaría incompleta en castellano hasta la llegada de Planeta de Agostini que publicaría la serie completa en su línea de “Clasicos DC: Hitman” con un tamaño reducido y paginas a color.

En conclusión, estamos ante una combinación perfecta de acción desenfrenada, humor negro, personajes perturbadores y reflexiones profundas, la serie deja una impresión duradera en aquellos que se aventuran en las calles peligrosas de Gotham City junto a Tommy Monaghan. A lo largo de la serie, Ennis y McCrea exploran temas profundos como la moralidad, el propósito de la vida y la redención, elevando la historia de un simple cómic de acción a una obra llena de resonancia emocional. Los momentos de humor negro y las sorpresas impactantes añaden capas adicionales de entretenimiento y mantienen a los lectores ávidos de más. Con un final satisfactorio es una lectura obligada para los fanáticos del género de superhéroes que buscan algo más allá de la típica narrativa heroica.
